Estar preparado salva vidas. Guía para la temporada de huracanes en Puerto Rico 2026
Prepárate para la temporada de huracanes en Puerto Rico. Conoce qué incluir en tu kit de emergencia, cómo crear un plan familiar y cómo proteger tu hogar.
La temporada de huracanes no comienza cuando aparece una tormenta en el radar. La preparación empieza antes: cuando revisas tu póliza, preparas tu kit de emergencia, hablas con tu familia y tomas decisiones que pueden ayudar a proteger la vida de tu familia y sobre todo tu hogar.
En Puerto Rico lo sabemos bien. María nos enseñó que los efectos de un huracán no terminan cuando baja el viento. Fiona nos recordó que incluso una tormenta de menor categoría puede causar apagones, inundaciones, deslizamientos y pérdidas significativas. Por eso, la pregunta no es si enfrentaremos una tormenta. La pregunta es: ¿estamos listos para enfrentarla?
Lo que anticiparon los pronósticos para 2026:
La temporada oficial de huracanes en el Atlántico comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. Los primeros pronósticos apuntan a una temporada ligeramente por debajo del promedio, pero una temporada que se pronostique menos activa, no significa que Puerto Rico esté fuera de riesgo. AccuWeather proyecta entre 11 y 16 tormentas nombradas, de 4 a 7 huracanes y de 2 a 4 huracanes mayores. Colorado State University, anticipa 13 tormentas nombradas, 6 huracanes y 2 huracanes mayores, en parte por el posible desarrollo de El Niño.
Pero hay una verdad que no debemos olvidar: no se necesita una temporada extrema para vivir una emergencia extrema. Solo se necesita una tormenta que impacte cerca de tu comunidad, tu hogar o tu familia.
Las lecciones que Puerto Rico no debe olvidar:
Después del huracán María, una investigación comisionada por el Gobierno de Puerto Rico y realizada por la Universidad George Washington estimó en 2,975 las muertes asociadas al huracán. Muchas ocurrieron en los días, semanas y meses posteriores al impacto, relacionadas con factores como la falta de electricidad, la interrupción de tratamientos médicos, los problemas de comunicación, el calor extremo y el acceso limitado a servicios esenciales. Esa es una de las lecciones más importantes: la preparación no es solo para sobrevivir el día del huracán. Es para resistir lo que viene después.
Fiona también nos recordó que la categoría de un huracán no cuenta toda la historia. Aunque llegó a Puerto Rico como huracán categoría 1, provocó inundaciones, deslizamientos y otro apagón generalizado. La vulnerabilidad de la infraestructura, las condiciones del terreno, la saturación por lluvia y la preparación de cada familia pueden hacer que una tormenta “menor” tenga consecuencias mayores.
Antes del huracán:
La preparación puede comenzar con estas 3 preguntas sencillas:
- ¿Tengo lo necesario para varios días sin electricidad o agua?
- ¿Mi familia sabe qué hacer si nos separamos o perdemos comunicación?
- ¿Mi hogar está preparado y conozco la cubierta de mi póliza de propiedad en caso de daños?
Ready.gov recomienda preparar un kit de emergencia con suministros para varios días. La Cruz Roja recomienda almacenar, como mínimo un galón de agua por persona por día y contar con suministros para varios días, incluyendo alimentos no perecederos, linternas, radio, baterías, medicamentos, documentos importantes, efectivo y artículos de higiene. En Puerto Rico, donde los servicios esenciales pueden tardar en restablecerse después de un huracán, es recomendable considerar suministros para 7 a 14 días. Especialmente si en tu hogar hay adultos mayores, niños, bebés, mascotas o personas con condiciones médicas.
Tu kit debe incluir:
- Agua potable y método de purificación
- Alimentos no perecederos y abrelatas manual
- Linternas, baterías y radio de batería
- Baterías portátiles cargadas y cargador de carro
- Medicamentos recetados y botiquín de primeros auxilios
- Artículos de higiene o pañales
- Comida y agua para mascotas
- Copias de identificaciones, pólizas, escrituras, recetas médicas y contactos de emergencia en una bolsa impermeable
- Efectivo en billetes pequeños.
Si dependes de equipos médicos, prepara un plan especial:
Si alguien en tu hogar depende de oxígeno, CPAP, diálisis, refrigeración de insulina, medicamentos críticos o equipos eléctricos, el plan debe hacerse antes de que exista una vigilancia de tormenta. Habla con tu médico, tu farmacia y tus proveedores de servicios. Identifica un lugar seguro con electricidad, confirma alternativas de transporte y ten baterías o generador si es posible. En estos casos, contar con un plan previo puede ser fundamental para la seguridad y el bienestar de tu familia. No esperes a que el supermercado esté lleno, las ferreterías estén con poco inventario y el pronóstico cambie cada tres horas. En esta temporada de huracanes:
Revisa el techo, limpia desagües, corta ramas peligrosas, asegura puertas y ventanas, verifica tormenteras o paneles, guarda muebles de patio, toma fotos actualizadas de tu propiedad y pertenencias. Esas fotos pueden ser esenciales si necesitas presentar una reclamación. También identifica la zona más segura dentro de tu hogar: una habitación interior, sin ventanas, preferiblemente en el primer nivel y lejos de puertas de cristal.

Durante la tormenta: Quédate adentro
Cuando el huracán esté pasando, la regla principal es simple: no salgas.
No salgas a grabar, a mirar, a mover algo que se soltó ni porque “parece que ya pasó”. Si pasa el ojo del huracán, puede haber una calma engañosa. Luego llegan nuevamente vientos fuertes desde otra dirección. Mantente en una habitación interior, lejos de ventanas, con radio encendido y el teléfono en modo ahorro de batería. Si entra agua, aléjate de enchufes y equipos eléctricos. Si hay olor a gas, no enciendas velas ni interruptores.
Después del huracán: Documenta antes de limpiar
Cuando las autoridades indiquen que es seguro salir, revisa primero a tu familia. Luego inspecciona tu hogar con cuidado. No toques cables caídos, no camines por agua inundada si no sabes qué hay debajo y no manejes por áreas inundadas. Si tienes generador, colócalo siempre en exteriores, al menos a 20 pies de puertas, ventanas o ventilaciones. El monóxido de carbono no se ve ni se huele, pero puede ser mortal.
También cuida la seguridad de los alimentos. Si el refrigerador estuvo sin electricidad por más de 4 horas y no se mantuvo frío, descarta alimentos perecederos como carnes, huevos, leche, pescado y sobras.
Si tu propiedad sufrió daños:
- Toma fotos y videos antes de mover o botar algo.
- Documenta las áreas afectadas.
- Haz reparaciones temporales para evitar daños mayores, si es seguro hacerlo.
- Guarda todos los recibos.
- Contacta a tu aseguradora lo antes posible.
Tu seguro de propiedad también es parte de la preparación
Un kit protege a tu familia durante la emergencia. Un plan te ayuda a saber cómo actuar . Y una póliza de propiedad puede proteger aquello por lo que has trabajado durante años: tu hogar, pertenencias y tranquilidad.
Revisa tu póliza de propiedad y confirma:
- ¿Qué daños y peligros están cubiertos por tu póliza?
- ¿Cuál es el deducible de tu póliza de propiedad?
- ¿Cuáles son las condiciones y exclusiones de tu póliza?
- ¿Los límites de cubierta siguen siendo adecuados para los costos actuales de reparación o reconstrucción?
Guarda estos contactos
Te recomendamos conocer cuáles son los contactos de emergencia que podrías necesitar durante un evento catastrófico.
Por ejemplo:
- Emergencias: 911
- Manejo de Emergencias de Puerto Rico: consulta los recursos oficiales y números críticos del gobierno.
- Línea principal y reclamaciones USIC: 787-273-1818
- Contacto familiar fuera de Puerto Rico
- Médico, farmacia y proveedor de equipos médicos, si aplica
- Productor de seguros
Prepararse no elimina el riesgo, pero reduce el impacto. Te da tiempo y dirección cuando todo alrededor parece incierto. Prepara tu kit de emergencia. Habla con tu familia. Revisa tu póliza de propiedad. Documenta tu hogar. Guarda esta guía. Y no olvides compartirla con alguien que la necesite.
USIC, siempre contigo.